| CÓMO ELEGIR MOCHILA [Volver] | ||
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Autor: Craig Luebben, traducido por David Gómez Alandi Extraído de la Revista Desnivel, Especial Material 2000-2001 En un viaje reciente a Madagascar me di cuenta de que la gente andaba descalza, mientras que yo disponía de cinco calzados diferentes para cada ocasión. Los nativos llevaban comida, ropa, agua y mercancías para vender en equilibrio sobre la cabeza. Yo tenía cinco mochilas, desde un pequeño modelo de ataque a un monstruoso petate de expedición, Cuando nuestro grupo contrató los porteadores que llevarían las cargas a la base de nuestra escalada, cogieron nuestros enormes petates y se los colocaron sobre la cabeza antes de comenzar a andar. ELEGIR NO ES FÁCIL Nunca voy a ninguna parte sin al menos una mochila de alpinismo de tamaño medio que está bien para escalada en roca, escaladas alpinas cortas, y que es perfecta como equipaje de mano en el avión. Uso mi mochila de alpinismo grande en excursiones o ascensiones de varios días, o en actividades de un día si va llena de cámaras y comida. Supongamos que colocamos a uno de los porteadores citados anteriormente en el mundo occidental para que viniese con nosotros en un viaje de escalada. Si sólo pudiese llevar una mochila de tamaño medio y una de expedición, ¿cuál de las docenas de opciones elegiría? Debe haber algunos puntos en los que coincidiría con los malgache. Me gustan los diseños simples y sobrios, evitando "florituras y lacitos" que solo aportan peso, bulto, y posibles complicaciones. Una buena mochila debe conduciros a tu equipo y a ti hasta donde queráis llegar sin molestias ni complicaciones, si no, quizá sea mejor que metas todas tus pertenencias en un saco y te las coloques sobre la cabeza HAY QUE PAGAR A unque las mochilas baratas copian a menudo los diseños de sus hermanas más técnicas, suelen carecer de los detalles que proporcionan un buen ajuste, comodidad y duración.
Los tejidos de las mochilas normalmente se impermeabilizan con un resinado a base de poliuretano, pero es mejor que preguntes a los vendedores sobre las especificaciones de cada mochila. Ten en cuenta que los tratamientos impermeables por resinado suelen comenzar a deteriorarse a partir del segundo año de uso. Volumen: Algunos escaladores escogen macutos demasiado pequeños, argumentando que de esta manera nunca llevarán nada más que lo estrictamente necesario. Este es el tipo de gente que te encuentras andando por los caminos con el material colgando por fuera de la mochila y enganchándose en cada estrechamiento. Una estrategia más inteligente es la de elegir una mochila que apenas pueda llevar todo tu material. SISTEMAS DE PORTEO No es difícil imaginar que un sistema de suspensión o porteo de calidad debe aportar rigidez a la mochila, y distribuir la carga hacia hombros, cadera y espalda en las debidas proporciones. Además, ha de ayudar a repartir el peso de manera que se cargue más sobre las caderas que sobre los hombros o viceversa. La rigidez y forma del sistema de acolchado y suspensión determinan la comodidad que tendrá llevar una determinada mochila. Para cargas ligeras, las mochilas de escalada o alpinismo llevan tan sólo una almohadilla sencilla de espuma de celdillas cerradas que es ligera, barata, y que proporciona la suficiente comodidad y sujeción con una gran maniobrabilidad. Sin embargo, cuanto mayor resulte la carga, más rigidez y acolchado necesitarás. Algunas de las mochilas de gran tamaño presentan varillas metálicas o láminas de plástico para aumentar la comodidad. En cualquier caso, prefiero sacrificar parte de este acolchado y mantener la mochila ligera, simple, y cercana a mi espalda. Los que usen la mochila más para aproximaciones que para escalar con el1a necesitaréis buscar sistemas de suspensión algo más elaborados.
LAS HOMBRERAS CUENTAS Muchos de las modelos más altos de cada gama de mochilas, presentan hombreras y cinturones lumbares ergonómicos. Son muy aparentes, aunque no presentan grandes ventajas: una mochila bien diseñada con hombreras rectas y un buen cinturón lumbar, se dejará transportar también o mejor que un macuto blando con hombreras de diseño. Para asegurar tu comodidad, echa un vistazo a las cintas de ajuste: estabilizadores de carga en el cinturón lumbar, ajustes superiores en las hombreras y cintas de compresión. También debes considerar el acolchado, su grosor y el material que lo recubre. Sobre la espalda, los acolchados firmes y densos son más cómodos que el material blando y esponjoso. La anchura de las hombreras y del cinturón lumbar varía según el diseño de cada modelo. Los cinturones de las mochilas de alpinismo serán estrechos para no interferir con el arnés, mientras que los modelos de expedición, necesitarán hombreras y cinturones anchos que permitan llevar grandes cargas. En cualquier caso, ni las hombreras ni el cinturón deben tener costuras en contacto con el cuerpo. Si vas a ir a algún sitio caliente, ten en cuenta aquellos tejidos que no te importe tener en con- tacto con la piel. DETALLES QUE SON VITALES La mayoría de las mochilas de alpinismo se cargan tan sólo por la zona superior pues este diseño es el que mejor funciona contra las inclemencias del cuerpo, no necesita cremalleras e impide que tu equipo se desparrame por la pared cuando lo abres. La desventaja de un sistema de apertura exclusivamente superior es que a veces te ves forzado a vaciar la mochila entera para sacar algo de la parte de abajo. Algunos modelos tienen unas cremalleras verticales que te permiten alcanzar el material que llevas en la mochila. Abres la cremallera y ves y alcanzas lo que quieres. Cómodo, aunque prefiero ahorrarme el peso y coste extras, así como el riesgo de que falle en una mochila de alpinismo. Si se rompe la cremallera, desearías que no existiese. Sin embargo, a algunos les encanta y otros lo encuentran indispensable en las expediciones. “Florituras y lacitos". Aunque pienso que la sencillez representa la clave de una buena mochila, existen ciertas cosas que resultan fundamentales: dos portapiolets, cintas u otro sistema portagrampones, y una correa de izado. Otras cosas importantes pero no esenciales son: un acolchado extraíble en los vivacs, una tapa extensible que te permita meter cosas de más, daísy chains, cintas de compresión fáciles de usar, tubos portapiolets, cintas para piolets y grampones permanentes, ampliaciones extensibles para los vivacs, y anillas porta material. Aparte de aquellos de la tapa, evito. los bolsillos exteriores porque se enganchan cuando izas la mochila, a excepción de los bolsillos para los grampones, que funcionan bien incluso cuando el macuto está lleno hasta los topes. Entre lo imprescindible y lo inútil existe un término medio, asegúrate de que los "daísy chaíns" son a prueba de bombas. Deberán llevar mucho peso. Cerciórate de que puedes manejar todas las cintas y cierres, incluso los de los portagrampones, con los guantes puestos. Evita portagrampones de cordón elástico. Funcionan bien en el punto de venta, pero al congelarse, los elásticos se sueltan y dejan caer tus grampones. Del mismo modo, asegúrate de que los portapiolets pueden llevar tus herramientas, algunos diseños tubulares no permiten llevar los nuevos piolets de mango curvo, y otros modelos de cabeza estrecha pueden salirse ó caerse. Versiones femeninas : Algunas mochilas se fabrican en versiones femeninas con hombreras más estrechas y cinturones lumbares más ajustados. Sin embargo y como con cualquier mochila, debes probarte varias antes de decidirte a comprar. Capacidad extra: La mochila clásica de expedición tiene apertura superior y dos compartimentos, con el inferior diseñado para llevar el saco de dormir, y es accesible a través de una cremallera horizontal de dientes gruesos. La capacidad extra viene dada por un tubo extensible con tapa, y por bolsillos exteriores que tratarás de evitar si vas a escalar o a izar con la mochila. Los ajustes de calidad para las herramientas resultan esenciales, los bolsillos para los grampones o las placas porta esquís están bien aunque no sean indispensables (comprueba en el momento de la compra si resultan compatibles con tu material). AJUSTÁNDOTE LA MOCHILA Las tiendas especializadas son el mejor lugar para comprar una mochila de expedición, ya que de este modo te beneficiarás de su consejo profesional a la hora de ajustártela. Pero ¿basta con confiar en el vendedor? Muchas veces, existen diferentes longitudes de torso para una misma mochila, con distintas medidas de cinturón lumbar, de modo que puedas adquirir la que más te convenga. La mayoría de las mujeres encontrarán su taita en modelos para chica, que son más anchos y cortos para adaptarse a la longitud del torso y a la posición del centro de gravedad femeninos. Si es necesario, el vendedor debe curvar las varillas de la mochila de modo que se adapten a la curva de tu espalda. El paso si guiente es cargar la mochila para comprobar que tal te sienta, cualquier punto de presión debe ser interpretado como una mala noticia, por lo que has de adquirir la talla correcta antes de irte del establecimiento. Comienza primero por ajustar la cintura. Colócate la mochila en la espalda y ajusta bien el cinturón. "La mayoría de la gente lleva los cinturones lumbares demasiado bajos. más sobre las caderas que sobre la cintura". dice Mike Duncan de Mountain Shop en Fort Collins. Colorado. "El cinturón lumbar debe pasar sobre la cresta iIíaca. la zona superior del hueso de la cadera." Con el cinturón ajustado. aprieta las hombreras. y entonces tira de los tensores superiores que unen la tapa con las hombreras. te será más fácil si te echas hacia delante al hacer esto. "Lo que te interesa es que estén lo suficientemente justas como para que haya un contacto firme entre la cinta y los hombros, pero sin que te apriete", recomienda Duncan. Finalmente, y si quieres usarlo de verdad, aprieta la cinta pectoral hasta que te sea cómoda. Si aparecen puntos de presión al ponerte a andar. puedes reajustar la mochila de manera que la carga se reajuste. Que tu mochila tenga un cinturón lumbar. no significa que no puedas apretarte las hombreras de modo que puedas llevar el peso sobre ellas durante cierto tiempo. y por último. reajusta el cinturón y afloja las hombreras para cargar más peso sobre las caderas. |
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